miércoles, 2 de julio de 2008

La Vida Misma II (o I?)

-Hola, ¡sos un duende!
-Sí!! Hola
-Hola Duende, ¿de dónde sos?
-De un Valle de Pinos, donde comemos duraznos...
-¡Uy qué ricoooo! ¡Sos tan duende!
-¡Viste! ¡Viste!
-Y decime, ¿qué buscás?
-Busco un hada...
-¿Y la encontraste?
-No, porque somso eternos, no la voy a buiscar, que aparezca, si total nso vamos a tener toda la eternindad...
-¡Es verdad! ¡Sos un tierno!
-Igual, vos tenés cara de hada...
-Ey, duende, ¡¡no me chamuyes!!
-Y bueno...
-Nono, ¡volvé a tu reino...!



(Viernes pasado, Berlin bar, Rosario, Sede duendística. Esas partes son las que recuerdo de mi charla con un duende, sé que en un rincón estaba la palabra aduendezado, pero no me encaja con los recuerdos)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Siempre es bueno tener un duende de nuestro lado, no sabemos cuando nos va a hacer falta su ayuda, saludos murcianos¡ (españa)



http://cosillasdeabril.wordpress.com/

Anónimo dijo...

tocaya...
hace años luz q no hablamos...

deja de ponerte en pedo...
muaaaaaaaaaaa