Me hablas, te peleo y te reís. Y ENTONCES!? Vos no sabés, pero ESO me hará feliz el resto de la semana.
Soy la prueba de que la felicidad existe con las cosas más pequeñas. También soy la prueba de la obsesión, ponele. O la prueba del cagaso, ponele. O la prueba de que me hago la que intento pero no intento, ponele.
Otra vez pasó...
... que me acuesto con vos y me levantó sola. Feliz.

Y otra vez pasó de levantarme feliz y leer un mensaje
"vas?",
contestar que no
y... llorar... ...por el terror a las cosas que hago.
¡Qué manera de empezar el día Laurita!
También me dije eso y mandé otro mensaje "queda mal pero voy. YA FUE."
Si te volvés a reir hoy tengo una super cuota de alegría,
que va a ayudar a disfrazar todas esas malditas decepciones que me causo.

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