viernes, 7 de marzo de 2008

Años .

El post anterior y este son dos cosas que no puedo dejar pasar.
Let it be.
No puedo parar de pensar.


Hoy puedo decir que al fin una historia de amor se cerró. Final feliz para una niña que nunca murió adentro mio. Nunca va a morir, pero sonrie porque ya no tiene penas de amor.
Qué locura,
pero al fin me sucede.
Viste Laura, a vos también te pasa esto de finales felices e historias lindas.
No es amor actual, es amor viejo que no fue en vano. Esperar. Esperar. Esperar.
Persevera y Triunfarás,
y que te sirva de ejemplo.

(....de niña estaba enamorada de él. Vivía por el. Por él, yo era cualquier cosa. Amor puro, loco, de niños. El más lindo, visto desde lejos claro. Los años me hicieron olvidar. "Olvidar". Fuimos buenos compañeros durante la secundaria. Y anoche un beso, otro beso, y la pena se va con el humo. A no exagerar, fue el beso más lindo del mundo. Un piquito, como pasaba en el colectivo, en los bailes, en los campamentos, en las dormidas, en las salidas al centro, a los 10,11,12 años...)






Serrat canta algo parecido, que en catalán es mucho más hermoso.

Ella me quiso tanto...
Yo la quiero todavía.
Juntos atravesamos
una puerta cerrada.

Ella, cómo os lo diría,
era todo mi mundo entonces,
cuando en la lumbre ardían
sólo palabras de amor...

Palabras de amor sencillas y tiernas.
No sabíamos más, teníamos quince años.
No habíamos tenido demasiado tiempo para aprenderlas,
acabábamos de despertar del sueño de los niños.

Teníamos bastante con tres frases hechas
que habíamos aprendido de antiguos comediantes.
De historias de amor, sueños de poetas,
no sabíamos más, teníamos quince años...

Ella, quién sabe dónde está,
ella, quién sabe dónde para.
La perdí y nunca más
he vuelto a encontrarla.

Pero a menudo, al oscurecer,
de lejos me llega una canción.
Viejas notas, viejos acordes,
viejas palabras de amor...

Palabras de amor sencillas y tiernas.
No sabíamos más, teníamos quince años.
No habíamos tenido demasiado tiempo para aprenderlas,
acabábamos de despertar del sueño de los niños.

Teníamos bastante con tres frases hechas
que habíamos aprendido de antiguos comediantes.
De historias de amor, sueños de poetas,
no sabíamos más, teníamos quince años...






Y Fito también puso sus palabras (gracias Mada por traer todo esto a mi memoria)





Un mundo de hadas frente al ataúd
un rosario roto frente a la mesa de luz
la llave del piano, la corbata siempre azul
sólo Radicura para el bien de la salud
la licorería dentro del placard
para ahogar las penas que ya nunca vendrán
y te miré cuando llegabas al normal...
uno nunca sabe
uno buscará, lleno de esperanzas
los caminos del azar
uno normal I siempre volverá
si uno se mirase desde afuera sin piedad...
sin llorar, sin bondad
sin jamás dejarse engañar
sin hablar, sin pensar
sin tocar las flores del mal...
algo llegó a su fin
y no hay caso
debería romper la ilusión
no volveré a salir de tu mano
todo pasó por un Marshall...
cuando el uniforme generaba frenesí...
cuando la bandera idolatrada
cuando la Fernández se peinaba el peluquín...
cuando no creíamos en nada...
cuando vos cruzabas ésas piernas para mi...
cuando simplemente me mojaba...
Ringo ya afinaba el tambor de Let it be
mientras todo esto se esfumaba...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Qué linda que sos.

:)