jueves, 14 de febrero de 2008

El Día de los Enamorados

El día de los enamorados torturados no me desperté,
hoy quiero dormir, escribí tantas canciones pensando en vos, pensando en mí.
No soy culpable pero tengo la culpa,
no me importa nada, pero demasiado me importa haber renunciado.
No quedaba otra, pero deshauciado me quedo y no es una forma de decir,
hay que vivirlo para entender,
es como cantar y coserse la boca a la vez.
En la calle del Fez, I never gonna do it without the Fez on my Steely Dan
samurai mi daikiri de harakiri
mi milonga de poronga triste y sola (o bien acompañada) no pasa nada.
Pero ese olor a carne quemada es mi corazón, es mi corazón...
Hay que vivirlo para entender es como cantar y coserse la boca a la vez.
Todavía tengo marcada tu almohada
a veces oigo voces tuyas que se quejan,
y ahora ¿quién se queja?
Es como quedarse desnudo bajo la lluvia hirviendo
y todos riéndose ja ja ja de mí.
Es como cantar y coserse la boca a la vez.
Matame...y te espero en el cielo.



-El día, Andrés Calamaro.






Puedo empezar a escribir con mil cosas. Puedo copiar y pegar todo lo que he publicado en otros blogs y no quise borrar, pero... ¿para qué? Si puedo escribir sobre el presente. Lo que pienso. ¡Eso es lo que quiero!
Entonces puedo escribir sobre hoy, sobre el día de los enamorados y lo que pienso al respecto, que es, de última, una de esas partes que tengo casi escondidas y que sin embargo me definen por cada cosa que hago.
No creo en el día de los enamorados solamente porque es un día para que los negocios sigan aprovechandose de nosotros y bla bla bla. No creo tampoco en esa justificación. Si yo tuviera a alguien ahora conmigo, estaríamos festejando y regalándonos cosas. Como pasa en el día del padre, de la madre, del amigo. Sabemos que es un invento: pero lo festejamos igual. Y seguimos la orden de las empresas de comprar, festejar, pintar el mundo de rosa. Es inevitable, siendo que vivimos en un mundo regido por las normas del mercado - queramos o no.
Lo que iba a decir es que directamente, no creo en el amor. Creo en la pasión, creo en la amistad, creo en la confianza. Creo que eso sí es amor. Pero el amor de una pareja, que jura su amor por siempre, no lo creo.
No creo que pueda vivirse solo del amor (léase: no se puede vivir del amor),
No creo que unas personas puedan quererse hasta no cansarse, para siempre, por siempre, felices.
No creo que alguien necesite sólo de alguien para vivir.
Y entrando en el ámbito personal: no creo que alguien pueda quererme, necesitarme, pensar en mi, lo que sea. El resto de las necesidades siempre son mayores, siempre son más indispensables que una sola persona...
Para qué, entonces, atarse a alguien, sabiendo que a la larga te va a hacer mal? Para qué empezar algo sabiendo que va a tener fin?
Puedo entender también que el amor se puede sentir. Y lo entiendo, porque, quiera o no, lo siento. Siento esa necesidad de verlo, de tenerlo cerca, de que no se vaya de al lado mio. Nunca se vaya de al lado mio. No se puede elegir querer o no a alguien, pero si se puede elegir qué hacer con esos sentimientos. Yo elijo escaparme, ahorrando un poco de decepciones, lágrimas, dolor, angustia, incertidumbres....Pero también perdiendome de mucho. Y estando (¿inevitablemente?) sola.

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